El estudio que hemos llevado a cabo sobre la confianza en las entidades financieras y aseguradoras nos ha revelado algunas observaciones sorprendentes y otras que de alguna manera podíamos prever.En el caso del BBVA nos ha sorprendido la baja puntuación que han recibido en la oferta de productos y servicios. Pero antes de entrar a valorar estos resultados no olvidemos que la confianza, siguiendo a Covey, consta de dos elementos: por un lado lo que él llama el carácter, que es la combinación de tener una buena reputación y hacer gala de integridad. Una empresa transmitirá confianza en la medida en la que se reconozca su buena reputación y sus actuaciones íntegras.
Tendrá “buena fama”. Por otro lado, de nada servirá la reputación y la integridad si no viene acompañada de resultados, de buenos productos y buenos servicios. Obviamente estos dos bloques forman parte de un círculo que se alimenta sin solución de continuidad. Mi integridad y reputación se verá mermada en la medida en la que no ofrezco los resultados previstos al cliente, y al contrario, un buen servicio y buenos productos no generarán el máximo de confianza si no están respaldados por una actuación íntegra y buena intención.
Como decíamos en el caso del BBVA nos encontramos con un banco de buenas intenciones e íntegro. Sin embargo, y en comparación con otros bancos, recibe bajas puntuaciones en la calidad de sus productos y servicios.
Uno de los comportamientos que pueden generar más confianza en un cliente es el “hablar claro”, no esconder con tecnicismos y malas artes un riesgo o una realidad perjudicial. En este comportamiento el BBVA obtiene una de las mejores puntuaciones de su grupo. Junto a este “hablar claro”, la transparencia, el respeto al cliente y la confianza en el cliente también aparecen como comportamientos altamente valorados por sus clientes.
La crisis financiera ha tenido un notable impacto sobre el BBVA, lo cual queda patente en una caída de la confianza de los consumidores. Sin embargo la entidad ha sabido responder a este traspiés como así lo confirman algunos de sus clientes que afirman haber percibido acciones encaminadas a mantener y fortalecer esa sensación de confianza indispensable para el éxito de la empresa.
Podemos concluir que el BBVA está trabajando de forma activa para mantener la confianza de sus consumidores, aunque es necesario que sigan trabajando en algunos comportamientos específicos tales como la transparencia y escuchar y respetar al cliente, en los que las puntuaciones han sido más bajas que la media.


